Consejos para estudiar en inglés y no morir en el intento.

Todos hemos sido ese estudiante de instituto al que con solo un vistacillo al libro de inglés le era suficiente para presentarse al examen sin nervios. Sin embargo, ya hace mucho que el inglés ha pasado de ser esa asignatura en la que solo necesitamos vocabulario y gramática y se ha convertido en una herramienta y un plus a la hora de obtener un buen trabajo. Ahora necesitamos tener un buen oído, una buena pronunciación, una gran variedad de vocabulario y un uso correcto de la gramática. Además, necesitamos saber expresiones coloquiales para mejorar nuestra fluidez.

En este artículo vamos a daros unos consejillos para hacer de este aprendizaje una bonita y más fácil aventura en la que sentirnos motivados cada día.

Consejo Nº1

Una de las cosas más importantes cuando empezamos un curso de inglés es tener tres tipos diferentes de cuaderno: uno destinado al vocabulario, otro a la gramática que vamos aprendiendo en clase y otro para redacciones.

Consejo Nº2

Para aquellos que tienen problemas a la hora de expresarse oralmente siempre es recomendable empezar a escribir un diario personal en inglés. Este diario no solo te ayudará a desengrasar la máquina a la hora de traducir tus pensamientos, sino que también será un océano donde explorar cuáles son aquellas palabras que más usas y, por ende, mejorar tu base de vocabulario.

Consejo Nº3

Es muy importante también coger la rutina de escuchar algo en inglés cada día. Dependiendo de tu nivel puedes escuchar desde listenings de un libro, que puedes descargar en tu móvil y escucharlo mientras haces otras cosas de tu vida diaria, a películas de diferentes géneros. Si por ejemplo tu nivel de inglés no es muy alto, pero quieres empujarte un poquito al límite es muy recomendable que, en caso de no gustarte las películas de Disney (lo cuál sería raro), veas películas de género dramático, ya que hablan a un ritmo más lento. Pero ojo, no vale poner los subtítulos en español. Si quieres entender alguna palabra pulsa el pause, usa el diccionario y apunta la palabra en tu cuaderno de vocabulario.

Consejo Nº4

Vergüenza fuera. Una característica muy importante para aprender a hablar bien inglés es dejarse la vergüenza en casa, sobre todo cuando vamos a clase. Hay que

desinhibirse, no tener miedo a cometer errores, ser un poco teatreros a la hora de forzar un poquito el acento, y dejarse llevar por el espíritu inglés o americano que tanto nos gusta de las pelis. Si

esto te cuesta, también es recomendable salir a tomarte algo con tus compañeros de estudio y forzarte a hablar en inglés. ¡Seguro que lo pasáis genial!

Consejo Nº5

Píllate un buen libro. ¿Sabías que leer ayuda a relajarte antes de irte a dormir? ¿Por qué no cambias el móvil y las fotos de Instagram por un libro

en inglés adecuado a tu nivel y lees un capítulo cada noche? Es una buena opción coger libros que ya te hayas leído en tu lengua materna, ya que así

aprenderás a discernir el significado de palabras por el contexto. Pero, ¡no te olvides de tener un buen marcador en tu mesita de noche y tampoco de escribir esas nuevas palabras en tu cuaderno de vocabulario!

Consejo Nª6

No desprecies la gramática. La enseñanza de la lengua inglesa va fluctuando a través del tiempo. Cuando éramos niños, le daban mucha importancia a la gramática. Ahora se le da mucha importancia al oral, pero no olvides que un coche sin motor no te lleva a ningún sitio, y por lo tanto hemos de darle importancia a todas y cada una de las destrezas de esta bonita lengua. Hay muchos libros a la venta que están centrados en gramática o en expresiones o en collocations en donde incluso puedes encontrar las respuestas para corregirte a ti mismo.  Así que, no más excusas.

Consejo Nº7

Viaja. No dudes en preguntar dudas, en meterte dentro de la cultura, en conocer gente nueva. No tengas miedo a los errores que puedas cometer. Disfruta de cómo tu fluidez en el inglés va cogiendo forma y cómo sientes ese botón interno que hace click, permitiéndote disfrutar de un idioma tan internacional como éste.

 

Como veis, aprender siempre depende de las ganas que le echemos. Siempre tenemos que tener una meta o una motivación. Y si ves que algún día ésta te falta, no dudes en pensar en la cantidad de puertas que este idioma puede abrirte; en la cantidad de gente interesante por conocer que hay en otros países; en lo mucho que conocer un idioma te acerca a otras culturas, a otras personas y a otras verdades. Así que, ¿a qué estas esperando? Let’s do it!

 

Beatriz Romero de Ávila Velacoracho

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