¿Entenderé al examinador?

Uno de los miedos a los que se enfrentan la mayoría de los alumnos de cara al examen de las destrezas orales de comprensión y producción (speaking and listening) es el hecho de no entender a un nativo del idioma. Así, es frecuente que los alumnos se hagan preguntas del tipo: ¿entenderé al examinador? ¿lograré entender a los hablantes del audio durante la prueba de listening?

Si bien es cierto que los alumnos siempre logran familiarizarse con la pronunciación, el ritmo y la entonación de su profesor/a en las clases de preparación durante el curso, parece que enfrentarse a la comunicación con un hablante, al que vemos y escuchamos por primera vez y a quien no estamos acostumbrados, puede resultar más complicado; principalmente, a muchos de los alumnos les preocupa el acento del examinador. En ese sentido, tenemos que tener en cuenta que en inglés existe una gran variedad de acentos muy distintos entre sí que hacen que entender a un hablante o a otro pueda ser muy diferente. Por norma general, los alumnos que se presentan a certificar niveles intermedios han de manejar variedades de acento más estándar, tanto en la variante británica como la americana; sin embargo, los estudiantes de nivel B2 y C1 deben reconocer un mayor número de acentos y variedades, tales como acentos que no son estándar como es el caso del acento escoces, irlandés y otras variedades norteamericanas.

Ahora bien, ¿qué diferencia un acento de otro? ¿por qué algunos acentos nos resultan más difíciles de entender que otros?  La principal diferencia que encontramos es la pronunciación de diferentes vocales y consonantes.

Así, mientras que en algunas variedades nos encontramos la pronunciación de vocales largas, en otras variedades ese mismo sonido se pronuncia como una vocal corta; lo mismo ocurre con vocales que se pronuncian de forma más abierta, como es el caso de la partícula negativa not que en en caso del acento estándar británico se pronuncia /nɒt/ mientras que en la variedad americana del inglés se pronuncia /nɑt/. Otro claro ejemplo es la pronunciación de algunas consonantes como es el caso de la r, que se pronuncia en algunas variedades como la americana, la irlandesa y la escocesa, pero no en algunas variedades estándar británicas. Un ejemplo sería el verbo start, que en inglés británico se pronuncia /stɑːt/, y que,sin embargo, en la variedad americana sería /stɑrt/. Otros factores que diferencian un acento de otro son el ritmo, la entonación e incluso la velocidad, por lo que también deben ser tenidos en cuenta por nuestros estudiantes a la hora del examen.

Para finalizar, las recomendaciones a la hora de tener éxito en comprender aquello que se nos dice y que escuchamos es exponerse en la medida de lo posible a los diferentes acentos a través de diferentes medios como los medios de comunicación y el entretenimiento como música y películas. También, no debemos desaprovechar la oportunidad de practicar el idioma cuando viajamos al extranjero y exprimir al máximo las ocasiones en las que interactuamos con hablantes de inglés.

 

¿Quieres compartirlo?

Publica una opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies